lunes, 22 de octubre de 2012



 


 



    La gente subestima a la mujeres "bellas". Se ríen de ellas, "que se preocupan por el pelo, que combinan la ropa, que usan cremas todo el día." ¿Pero acaso no vale la pena?
Envidio a esas mujeres perfectas.
Bocas grandes de labios carnosos, gruesos.
Ojos grandes, claros, transparentes. Pelo sedoso, que siempre cae rebotando con gracia mientras la mujer perfecta camina a paso firme.
Naricitas envidiables, en punta.
Rostros dorados, obalados, largos.
Cuellos delgados y estilizados. Hombros finos, angostos. Piel brillante.
Cuerpos injustamente bien proporcionados. Curvas bien marcadas.
  Piernas entrenadas, largas y bronceadas.
Mi mujer perfecta es misteriosa, exótica e inalcanzable.
Cómo quisiera aunque sea por un día, ser como ella.

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